miércoles, 23 de septiembre de 2009

21 Gramos

En 1907, un doctor de Massachusetts llamado Duncan McDougall desarrolló un experimento con el que esperaba ser capaz de medir el alma. Empleando a seis enfermos terminales en una cama-báscula especialmente construida, midió sus pesos antes, durante y después de la muerte. Sus resultados fueron ambiguos, pero él llegó a la conclusión de que realmente ocurría una pérdida muy ligera de peso, unos 21 gramos de media.

Esto causó un gran revuelo en su tiempo, y pareció ser la prueba de la existencia del alma humana. Sin embargo, posteriores exámenes a los métodos de MacDougall, revelaron profundos defectos.

McDougall empleó una muestra muy pequeña (solo cuatro de los seis cadáveres originales) y sus resultados eran inconsistentes. Es más, a día de hoy el momento preciso de la muerte no siempre está claro, y en 1907 los métodos de medición médica eran bastante más primitivos. El peso del alma resultó ser simplemente la consecuencia de hacer ciencia de forma chapucera, pero mucha gente sigue creyéndolo un siglo más tarde.

Conclusión:"Un delirio poético: Sea o no cierto, me pregunto ¿por qué precisamente 21 gramos? Tomemos esa cifra sólo como metáfora. XXI es El Mundo en el tarot, la realización total. Si gracias al vehículo de nuestro cuerpo, se va construyendo el alma en este paso por la vida, ¿podría ser que lo abandona cuando se siente completa?"

1 comentario:

  1. ¿Quién pesa el alma de la balanza? ¿Y la del buen doctor? Cuestiones de fe...
    Un abrazo.

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