lunes, 20 de julio de 2009

Muros que separan fronteras.


La construcción de muros que separan las fronteras entre distintos países ,una solución tan antigua como la guerra misma,vuelve a erigirse como un recurso para demostrar cierta seguridad en las naciones con límites calientes.

El expresidente norteamericano George W. Bush le dio su firma a una ley en la que se autorizo la construcción de un gigantesco muro que surque la frontera con México y que tendrá como fin contener las oleadas de inmigrantes que llegan a ese país desde América Latina.

La gran Muralla de China, levantada para proteger la frontera norte de China de ataques de tribus nómades procedentes de las estepas de Asia Central, tiene una extensión de unos 6 mil kilómetros, que va desde Corea hasta el desierto de Gobi. La construcción de este inmenso bloque se remonta al siglo III antes de Cristo y ha sido reconstruida en distintos sectores, especialmente bajo las dinastías de los Ming en los siglos XIV y XVII...

Y como estos ejemplos hay miles.


-Me gustan mis muros. Me han protegido. También han impedido que me hicieran daño.


-Y también han mantenido mucho miedo encerrado dentro. Es por eso que són tan peligrosos. Te impiden ver lo que es real.

–Vale –admití–, pero ¿qué es todo eso de traspasarlos? ¿Estás diciendo que tengo que derrumbar esos muros que tantos años he dedicado a construirlos a la perfección?

–No. Eso sería demasiado trabajoso. Es más sencillo saltar por encima de ellos. Ya sabes, funcionar a pesar de ellos. Es simple: ignóralos. No es tan duro como piensas. La parte difícil es aprender a no construir más. Concéntrate en superarlos por muy aterrador que a veces resulte.

Quando aprenderemos que los muros nos oprimen no nos protejen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario