martes, 28 de julio de 2009

Intuición femenina

Se atribuye a la mujer una mayor capacidad de intuir que al hombre.Esta creencia proviene de la idea que el hombre se regiría en todos sus actos por el razonamiento, mientras que la mujer, más proclive a sentir, estaría dotada de un modelo de razonamiento "inferior", menos certero, llamado intuición.


En realidad la intuición no es un atributo especifico de las mujeres, así como la capacidad de razonar no es patrimonio exclusivo de los hombres.
Estos modelos provienen de una necesidad diferente en relación a los agrupamientos primitivos y el reparto del trabajo, en el cual, el hombre, cazador, debía estar separado de sus hijos -y por lo tanto ser menos afectivo-, debía tener la capacidad de hacer grandes caminatas, gran sentido de la orientación, desarrollo de la visión lineal y a gran distancia, astucia y falta de emotividad para matar las piezas cazadas, así como fuerza para acarrearlas al hogar.


La mujer, en cambio, debía desarrollar la visión periférica de modo de estar en todo al mismo tiempo en relación al cuidado de los hijos, preparar los alimentos con modelos experimentados para su conservación, y cuidar a su hombre, para no perder la protección de los pequeños en caso de no estar en condiciones sexuales de complacerlo (parto, puerperio).


Y aquí viene lo que quizás llamemos intuición: saber cuándo nuestro bienestar, que depende de un hombre protector, está en peligro.
El nuestro y el de nuestros hijos.


No se ha demostrado ninguna vinculación genética que ligue sexo y grado de inteligencia.Hay, en cambio, diferencias en la orientación de la inteligencia en cada uno de ellos. Vale decir, modelos diferentes para la inteligencia femenina y masculina.En los últimos tiempos se ha visto un interés especial, canalizado a través de los medios de comunicación, en poder determinar las diferencias entre lo femenino y lo masculino, desde el punto de vista de las actitudes, las reacciones ante los hechos cotidianos (la vida de todos los días) , la forma de sentir y de actuar de un hombre y una mujer, dirigiendo este intento de desmenuzar las diferencias hacia una receta por la cual la mujer, lectora más asidua para este tipo de literatura "orientadora", logre:


· Liberarse de los mandatos que la oprimen, y obligan a actuar en forma sumisa.· Prestar atención a sí misma, descubrir sus potencialidades.· Reforzar de este modo la autoestima.· Descubrir y demostrar realmente quién se es, y de qué se es capaz.Cada uno de estos puntos merece un desarrollo individual, y podemos mencionar muchos puntos más.Es como el tango:"La quise cuando la perdí", chan, chan.Lo bueno seria descubrir cómo ser queridas como lo deseamos, con afecto, no con "la dejé muerta, y por eso la tengo hecha una reina". A veces la reina es más una actriz que una reina.


Autoayuda, grupos de análisis, chusmear con amigas, todo vale si entendemos que es cierto, el hombre piensa diferente.Ni mejor, ni peor.Diferente.Calla cuando queremos que nos mime escuchando y contestando.Se duerme cuando no tenemos sueño.Llega a casa para descansar y poder emprender el próximo día.El fin de semana se distiende a través de nuestro aburrimiento.


Pero no es más o menos menos inteligente que nosotras.Quizás podría usar un mínimo de intuición, aunque sea prestada por alguna publicación de moda, para enterarse de lo que nos pasa.


Pero, ¿qué saldría ganando? A su juicio, por supuesto.


¡Si supieran, quién sabe, si supieran que dentro de nuestra alma, queremos un mimo para mimarlos más…..!

Conclusión:"Mariconadas.."

1 comentario:

  1. J.A. se te va la pinza. Cómo se nota que no eres mujer.
    Anda, anda que ya te vale, jejejejeje.

    BdS

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