martes, 5 de mayo de 2009

Viajando en la red temporal

Para elaborar esta comparación se parte del supuesto que en el año 2016 es posible viajar en el tiempo.
Año 2016

Los científicos construyen una máquina para viajar en el tiempo. La uso por volver atrás hasta 1937. Estamos en plena guerra civil española y me alisto en la división de la cual forma parte mi abuelo. Entonces, él es muy joven y todavía no ha conocido a mi abuela: mi padre todavía no ha nacido. Mientras charlamos cargando los fusiles, mi arma se dispara accidentalmente y lo mata. ¿Qué pasa? Si mi abuelo ha muerto el 1937, antes de llevar al mundo a mi padre, ¿cómo es posible que en el 2016 yo esté vivo? Quizás el hecho de que haya muerte hace que la historia cambie y que, efectivamente, en el 2016 yo no exista. Pero, en este caso, ¿quién es el que ha vuelto atrás en el tiempo y lo ha matado?

Universos paralelos

La paradoja "del abuelo" es uno de los numerosos contrasentidos que produciría un viaje en el tiempo. Las teorías fundamentales de la ciencia contemporánea, como por ejemplo la relatividad o la mecánica cuántica, no excluyen la posibilidad de hacer viajes en el tiempo. Aun así, se encuentran muchas dificultades técnicas y paradojas cuando se intenta concebir una máquina del tiempo. Una de las soluciones posibles a la paradoja del abuelo sería la existencia de universos paralelos. Se trata de una pura hipótesis especulativa, sin ningún fundamento experimental. Según esta idea, en el momento en qué el disparo de mi fusil toca al desafortunado abuelo, se generan dos universos paralelos. En uno de estos universos, el abuelo muere y yo desaparezco de la escena por siempre jamás. En el otro, el disparo no lo mata y la historia acaba con mi abuelo, ya viejo, que me explica delante del fuego la anécdota sobre un compañero que estuvo a punto de matarlo accidentalmente...

¿Dónde están los turistas del futuro?

A muchos científicos, no les convence la hipótesis de los universos paralelos. El físico Stephen Hawking desconfía del hecho de que los viajes en el tiempo sean posibles. Si un día lo fueran, los viajeros del futuro ya estarían entre nosotros, argumenta. Y ¿quién ha visto alguna vez a un turista del futuro? Hawking ha propuesto también la conjetura "de la protección cronológica". Según esta hipótesis, aunque los viajes en el tiempo fueran posibles, cualquier cambio en el pasado no tendría ningún efecto en el presente. En otras palabras, todos nosotros estaríamos encadenados a un único universo, con una única historia. Según Hawking, aceptar este principio sería la única manera de evitar caer en la paradoja del abuelo.

Vuelos baratos...en el tiempo

En realidad, el viaje en el tiempo no es nada extraordinario. De hecho, todos nosotros a cada instante estamos viajando en el tiempo. La última semana nos hemos movido adelante en el tiempo... ¡de una semana! La última hora hemos ido adelante con una velocidad... ¡de "una hora por hora"! Viajar en el tiempo así no es demasiado caro.

Aquello que ya no es tan sencillo es intentar ir algo más rápido: por ejemplo, una máquina que se moviera por el tiempo a dos "horas por hora" me permitiría saber a mediodía qué pasará a medianoche. Todavía más complicado sería ir marcha atrás en el tiempo. No sólo se tendría que ir atrás, sino que haría falta ir a más velocidad de "una hora por hora". De lo contrario, pasada una hora, nos encontraríamos justamente en el momento en el cual iniciamos el viaje.

Los dos gemelos

Según la Teoría de la Relatividad, que concibió el físico Albert Einstein a comienzos del siglo XX, el espacio y el tiempo no son dos entidades separadas sino dos aspectos de la misma cosa. Por ejemplo, según esta teoría, el tiempo fluye de una manera diferente según la velocidad con la cual uno se mueve en el espacio. Supongamos que hay dos gemelos: un astronauta y un carpintero.

Con 25 años, el astronauta se embarca en una nave espacial que viaja a una velocidad muy próxima a la de la luz (hoy en día las velocidades asequibles son mucho más bajas). Tras cinco años de viaje, el cosmonauta vuelve a la tierra y encuentra que su hermano gemelo ¡ya tiene 75 años! Según las ecuaciones de la relatividad este escenario no es ciencia-ficción. Sencillamente, el tiempo ha pasado "más rápido" en la Tierra que en la nave.

Agujeros en el tiempo

La paradoja de los dos gemelos no es ninguna fantasía. Los satélites orbitales se mueven a cinco kilómetros por segundo, mucho menos de los 300.000 kilómetros por segundo de la luz. Aun así, es una velocidad lo suficientemente grande como para que los ingenieros aeroespaciales hayan comprobado que los relojes de los satélites se mueven más despacio que los de la Tierra. Esta diferencia se debe tener en cuenta para poner fecha y hora correcta a las observaciones de los satélites.

Otra consecuencia de las teorías de Einstein es que el tiempo pasa más lentamente en presencia de campos gravitacionales muy fuertes. Distorsiones de este tipo se encuentran en la proximidad de los agujeros negros. En los últimos años, algunos científicos han propuesto la hipótesis de que podría haber unos "agujeros" dentro del espacio-tiempo, que serían como unos "atajos" para hacer viajes en el tiempo. Sólo se trata de una hipótesis, pero es perfectamente compatible con los conocimientos actuales.

atras el tiempo

Suponemos grabamos en vídeo dos bolas de billar que chocan. Las dos bolas entran en el plano desde debajo, se acercan, chocan, y se alejan saliendo del plano por arriba. Ahora mostramos a un amigo la película en sentido contrario. Verá dos bolas que entran desde arriba, chocan y se alejan hacia abajo: una situación perfectamente posible. Si el amigo no estaba presente durante la grabación, no podrá enterarse de que la grabación era en sentido contrario. Este es un ejemplo del hecho de que el tiempo es absolutamente simétrico.

Es decir, teóricamente no hay ninguna "dirección privilegiada" en el tiempo. Si observamos un fenómeno en la dirección temporal encontrada en la cual se ha desarrollado, obtendremos otro fenómeno físico perfectamente posible. Bien, en realidad, hay una clase de fenómenos físicos para los que el tiempo no es simétrico: son los procesos que involucran la fuerza "débil". Un ejemplo son las reacciones nucleares implicadas en la emisión de luz del Sol.

¿Por qué hacia delante?

Aunque la observación de las bolas de billar se pueda hacer hacía adelante y atrás indistintamente, hay otras muchas cosas que no parecen tan "normales" cuando las observamos "marcha atrás". Para derribar un edificio sólo hace falta explosionar una buena cantidad de dinamita. Pero, volver atrás y reconstruirlo a partir de sus ruinas es casi imposible.

Si no tenemos dinamita, sólo hace falta esperar unos cuántos siglos y casi todas las construcciones se reducen a escombros. Casos como estos demuestran que sí que hay una "dirección privilegiada" en el tiempo. En realidad, no hay ninguna contradicción con las observaciones del párrafo precedente. Una construcción está hecha de átomos, que podemos imaginar como unas bolas de billar microscópicas. Al nivel de los pequeños grupos de átomos, efectivamente, todos los procesos son "reversibles". Aun así, cuando hay muchos átomos, las cosas se complican. En una construcción, los átomos están dispuestos bien ordenados: los átomos de hierro con los otros átomos de hierro, las moléculas que forman el cemento con sus compañeras, etc. En los escombros, los átomos están desordenados. Ahora, hay muchas maneras de crear una mezcla desordenada de átomos; pero hay una única forma para disponerlos de forma que formen un elegante palacio. Es mucho más probable que la evolución temporal nos lleve a una de las muchas situaciones desordenadas (los escombros) que a la única situación ordenada (el palacio).

La paradoja del viaje al pasado

La paradoja del viaje en el tiempo fue expresada por primera vez por René Barjavel en El viajero imprudente (1943) y se ha utilizado para argumentar que los viajes al pasado no son posibles. Esta paradoja se basa en una concepción maleable de la línea temporal donde es posible cambiar los acontecimientos futuros. Así, James P. Hogan titula su novela Había tres veces (Thrice Upon a Time) haciendo contraste con el conocido "había una vez" (once upon a time) de los cuentos.

En contra de esta visión, La máquina del tiempo de H. G. Wells postula que los hechos son inevitables y que por lo tanto, la línea temporal es rígida. Por eso, la mujer del protagonista muere en todos los viajes que hace al pasado.

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